Una reflexión sobre la Teología en el Liderazgo Cristiano >


Para realizar una reflexión de la teológica del liderazgo cristiano, es necesario verlo principalmente a la luz de las Sagradas Escrituras con un énfasis en el Nuevo Testamento, esto debido a que al definir la idea de liderazgo cristiano no se puede obviar que este surge en el Nuevo Testamento a partir del libro de los Hechos, pues aunque se tiene claro que los evangelios fueron escritos por autores cristianos, de manera particular el libro de Juan fue escrito para la comunidad cristianan, cuentan los hechos de Jesús dentro de la comunidad judía, eso sí no podemos dejar de lado los principios de discipulado que nos muestra el maestro de los maestros a través de estos libros.


Otro factor a tomar en cuenta es que de estos escritos a nuestros tiempos distan un poco más de 2000 años, por lo que el entendimiento del funcionamiento de la iglesia está distanciado por grandes barreras, tales como cultura, idioma y sobre todo el tiempo. Como muestra un botón reza el refrán, el concepto de liderazgo es realmente novedoso desarrollándose principalmente desde la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros tiempos, de manera que la palabra como tal ni siquiera es parte del lenguaje utilizado en la biblia, de ahí que se hace necesario realizar una comparación de conceptos e ideas que sean equiparables, pero que es claro no son exactamente lo mismo.


1. UNA TEOLOGÍA DEL LIDERAZGO QUE PARTA DE LA ECLESIOLOGÍA.


¿De dónde debemos partir en este viaje de descubrimiento y reflexión?, la respuesta a esta pregunta es vital para poder determinar una ruta adecuada que nos lleve a bueno puerto. Será de los conceptos actuales de liderazgo, de las palabras neo-testamentarias que reflejen el liderazgo bíblico, o por otro lado de los mandatos y características ofrecidas por la tradición Paulina que nos muestran las cartas apostólicas, pastorales y Hechos.


Sobre esto las ideas planteados por Richards y Hoeldtke, en los primeros capítulos de su libro Una teología del Liderazgo eclesial, permiten una reflexión sobre este punto, pues estos autores parten desde una Eclesiología para realizar su argumentación. Esta idea parece vital, pues realmente no se puede entender el liderazgo cristiano si no se tiene un entendimiento adecuado de lo que es la iglesia, dado que es esta que ha de manifestarse en su máxima expresión el liderazgo cristiano. Se debe hacer una aclaración en cuanto a que la presente reflexión no tiene como propósito el liderazgo eclesial (que parece quedarse dentro del círculo del cuerpo de Cristo), sino aquel liderazgo que parte desde la Iglesia pero que tiene también la oportunidad de trasgredir esta frontera en internarse en la comunidad, en el mundo para el cumplimiento de la Misión.


Volviendo a la idea anterior, si se parte de la eclesiología se puede tener claro que el inicio del viaje se da en el lugar correcto, no se puede hablar de un liderazgo cristiano fuera de la iglesia; debido a esto ha de darse un vistazo general a la idea de iglesia, de modo que los límites de reflexión puedan quedar claros.


La iglesia.


La teología bíblica está llena de imágenes de la iglesia, el cuerpo de Cristo, la novia del cordero, la comunidad de los redimidos, los hijos del Padre, etc. Y dado que los alcances de este escrito no incluyen una reflexión exhaustiva de la Eclesiología, será necesario mantenerse dentro del marco de un par de ideas que nos muestra el Nuevo Testamento de lo que es la Iglesia.


Berkof (1992, pp.118) indica que “en el Nuevo Testamento la palabra empleada para referirse a la Iglesia, significa «llamar fuera»”, y que plantea la idea de aquellos que son llamados por Dios, que a su vez puede referirse a una comunidad específica de creyentes, pero que principalmente se refiere al cuerpo total de Cristo, más adelante indica (1992, pp.119):


La Iglesia Invisible puede ser definida como la compañía de los elegidos, llamados por el Espíritu de Dios, o simplemente, como la comunión espiritual de los creyentes; y la Visible puede definirse como la comunidad o conjunto de aquellos que profesan la fe verdadera, juntamente con sus hijos. Debe tenerse en cuenta que la membresía de unos y otros no es exactamente igual.


De acuerdo a este autor está claro que la iglesia debe entenderse desde dos dimensiones, la Iglesia Universal y la Iglesia Local, y por lo tanto la teología del liderazgo no puede escapar a estas distinciones de suma importancia, pues si bien es cierto Cristo es cabeza de la Iglesia Universal y la iglesia local, no puede afirmarse a priori que lo mismo sucede con el liderazgo cristiano, algo que será necesario desarrollar un poco más adelante.


Es así que se puede indicar que para una adecuada teología del liderazgo cristiano ha de tenerse una adecuada eclesiología, pues no se puede entender lo segundo sin lo primero, en otras palabras el fundamento epistemológico de este tipo particular de liderazgo radica en la congregación de los llamados afuera, la Iglesia de Cristo.


Autor: Lic. Josué Brenes Araya.

Berkhof. Luis. Sumario de Doctrina Cristiana. Grand Rapids: Editorial T.E.L.L. Sexta Edición, 1992

Richards, L.O. & Hoeldtke, C. (1980). A theology of church leadership (Una teología de liderazgo eclesial). Grand Rapids, MI: Zondervan